Se trata de una técnica de sostenimiento y corrección encaminada a corregir en su
lugar de origen el peligro potencial del
bloque rocoso, neutralizándolo y fijándolo
en su posición para evitar que se movilice y pueda ocasionar daños en su caída.

Son muy útiles y adecuadas para problemas puntuales y definidos, y se suelen utilizar
como complementos para las mallas de
triple torsión aunque también pueden
aplicarse a situaciones de gran extensión superficial.

Consiste en paneles de redes formados por cables de acero y fijados al terreno con bulones de diferentes diámetros y longitudes según el estado de la roca. Existen en el mercado redes con luces, diámetros y tamaños de paneles diferentes, para poder dimensionar adecuadamente la solución.

Una correcta colocación pasa por su adhesión a la superficie del terreno, y una adecuada distribución de paños de red y bulones, tratando de conseguir la estabilización y el menor impacto visual posible.

       
       El dimensionado del bulonado en cuanto a        diámetros y longitudes es otra faceta        fundamental para la resolución del        problema.
       Es el operario, el que ya sobre el terreno,        debe decidir en muchas ocasiones como        distribuir paños y bulones, ya que sólo la        observación directa y cercana de bloques y        grietas, da una idea correcta de la dimensión        del problema.


De ahí la necesidad de que el personal instalador sea muy especializado.